miércoles, 24 de julio de 2013

Los argentinos, unidos en una misa y llamados a recuperar el discipulado.


Unos 22.000 argentinos colmaron la catedral de San Sebastián de Río de Janeiro este lunes 22 de julio por la tarde con motivo de la concelebración eucarística convocada por la Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal Argentina y concelebrada por decenas de obispos y sacerdotes del país, en un marco ganado por la emoción del reencuentro y la alegría de saber al papa Francisco cercano de todos los peregrinos.
Monseñor Vicente Bokalic Iglic CM los llamó a recuperar en estos días el discipulado y les recordó que tendrán que dar testimonio de Jesús cuando regresen a sus hogares.
Los pasillos del templo mayor, de gran capacidad en su estructura circular, estaban llenos de jóvenes sentados en el suelo y casi apretados unos con otros. 
Eran muchísimas las manos levantadas al concluir la misa con motivo de la falta de hostias. El celebrante, monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, pidió disculpas porque a pesar de que se había previsto una concurrida celebración, las hostias resultaron pocas para todos, así como “la sangre del Señor” para los celíacos. También lo estimó como un signo positivo de la multitud que se había reunido, de la atracción que genera Cristo en los jóvenes. 
Homilía: "Descubrir el paso de Dios por nuestras vidas"
Monseñor Vicente Bokalic Iglic CM, obispo auxiliar de Buenos Aires y uno de los delegados de la Conferencia Episcopal para la Pastoral de Juventud, tuvo a su cargo la homilía en la que llamó a los jóvenes a recuperar en estos días el discipulado y les recordó que tendrán que dar testimonio de Jesús cuando regresen a sus hogares. 
La celebración
La celebración estuvo llena de cánticos, inducidos por un equipo musical de muy buena calidad y coreados por todos, con aplausos y vivas. Luego de las vibrantes palabras de monseñor Vicente Bokalic, que conmovió a los asistentes, de cantos y aplausos, monseñor Arancedo dijo: “Vamos a comenzar ahora el momento mayor de la celebración” e invitó a concentrarse en la liturgia eucarística. 
Los responsables nacionales de la pastoral juvenil se dirigieron a los jóvenes trazando una esperanzada perspectiva sobre lo que se espera de ellos en el país. El coordinador juvenil les dijo que así como rezan por el papa Francisco, recen por “nuestros pastores”, por los obispos. Se hizo un silencio absoluto y luego condujo el rezo de un Ave María por los obispos. La joven invitó a convertirse para convertir a los demás y concretó el llamado en las cuatro momentos misioneros que se proponen desde esta pastoral: fascinar, escuchar, discernir, compartir. 
Unos quince obispos argentinos participaron de la celebración. Monseñor Arancedo, al final de la celebración, dijo que no estaba presente el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Raúl Martín, corresponsable en el Episcopado de la pastoral de juventud con monseñor Bokalic. Explicó que él había venido a Río de Janeiro, pero se tuvo que volver a Buenos Aires porque su mamá estaba grave. Monseñor Arancedo dijo a los jóvenes: “Vamos a decirle que hemos rezado por tu mamá y queremos agradecerte por el trabajo que has hecho”. 
En la celebración había muchas banderas argentinas y se vivó al país. Se cantaron, con un espléndido acompañamiento instrumental, cánticos caros a los movimientos juveniles, como “Jesús, te seguiré” y “Un nuevo sol se levanta”. Un ambiente de profunda comunión y alegría envolvió a los participantes, que veían visualizada la expresión del canto “formar una cadena más fuerte que el odio y que la muerte” y que mostraba el deseo de perseverar “hasta el final”. 
Monseñor Arancedo bendijo una imagen de Nuestra Señora de Luján que quedará en la catedral de Río. Y agradeció especialmente al arzobispo de esta ciudad y a la Iglesia de Río de Janeiro, “que nos abrió las puertas".+


Martes 23 Jul 2013 | 09:52 am 

Especial de AICA - Río de Janeiro, Brasil (AICA).
Fuente: AICA

1 comentario:

Anónimo dijo...

La diócesis de Río vende un hospital y un cementerio para pagar la JMJ
El Rinconcito Cofrade 9 septiembre 2013 Comentarios desactivados
RELIGIÓN DIGITAL. El viaje del papa Francisco a Río por la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el pasado julio, dejó vacías las arcas de la archidiócesis de Río de Janiero que se ha visto obligada a vender hasta un cementerio.

Antes del cementerio de Catumbi, la Iglesia había ya vendido su hospital, Quinta D`Or, también en la ciudad carioca pues se calcula que la Jornada Mundial de la Juventud costó al arzobispado de Río 350 millones de reales (150 millones de dólares) que no tenía, tal como ha informado el obispos auxiliar, Mons. Antonio Augusto.

De ese monto 118 millones (80 millones de dólares) fueron costeados por el Gobierno. El resto fue financiado por la curia arzobispal que ha asegurado que pagará todas las facturas, aunque sea a costa, como lo está haciendo, de despojarse de inmuebles preciosos como el hospital, vendido por 46 millones de reales (20 millones de dólares).

El cementerio que está en venta pertenece a una congregación religiosa que piensa obtener 100 millones de reales (80 millones de dólares).

La operación está siendo más compleja que la del hospital, ya que hay tumbas compradas “eternamente” y necesitan de una autorización para construir más en vertical.

Los apuros económicos han sido tales que el arzobispo Mons. Orani Tempesta, acudió para pedir consejo a José Dirceu, exministro del expresidente Lula da Silva.



http://www.elrinconcitocofrade.com/2013/09/la-diocesis-de-rio-vende-un-hospital-y-un-cementerio-para-pagar-la-jmj/