viernes, 29 de julio de 2016

Clinton quiere llegar a la Casa Blanca de la mano del negocio del aborto

Cecile Richards, presidenta de la mayor organización abortista de EEUU, ha sido invitada de honor en la Convención Demócrata: “Planned Parenthood confía en Hillary Clinton”.

La estrecha relación entre Hillary Clinton y el negocio del aborto se ha hecho de nuevo patente en la Convención Demócrata celebrada esta semana en Filadelfia. La candidata demócrata que aspira a convertirse en presidenta de Estados Unidos ha tenido comoinvitada de honor en la convención que ha confirmado su nominación a la presidenta de Planned Parenthood, Cecile Richards. 


Richards, presidenta de la mayor organización abortista del país, volvió a demostrar una vez más que Clinton es la candidata favorita de los que promueven y se lucran con el aborto. En su intervención en la Convención Demócrata, la presidenta de Planned Parenthood recordó que Clinton no sólo pretende luchar contra las medidas pro-vida y ampliar el aborto, sino que trabajará para que acabar con la vida de un niño en el vientre de su madre sea considerado un “derecho humano”.

“Planned Parenthood confía en Hillary Clinton que como primera dama declaró al mundo que los derechos de la mujer son derechos humanos”, aseguró Richards. Según la presidenta de Planned Parenthood, entre los derechos de la mujer por los que la candidata demócrata se ha comprometido a luchar se encuentra “tener acceso a una gama completa de servicios de salud reproductiva, incluyendo el aborto”.

El negocio del aborto señala como enemigo a Trump

Tras celebrar ante los demócratas congregados en el Wells Fargo Center la decisión del Tribunal Supremo estadounidense de declarar inconstitucionales las leyes pro-vida de Texas, Richards señaló un nuevo enemigo a abatir: el candidato republicano Donald Trump.

“La lucha no ha terminado, Donald se ha comprometido a nombrar jueces que anulen Roe v. Wade, quiere castigar a las mujeres por tener abortos”, ha declarado la presidenta de Planned Parenthood, la organización a la que Trump prometió retirar la financiación pública durante su campaña en las primarias republicanas.

La intervención de Richards en la Convención Demócrata ha confirmado de nuevo el temor de los que intentan proteger la vida de los no nacidos: la llegada de Clinton a la Casa Blanca, de realizarse, conllevará aún más muertes en el vientre materno. Si bien es cierto que el aborto en Estados Unidos y en los países occidentales es una realidad legal y financiada con dinero público, Clinton se compromete a ampliar aún más este mal llamado derecho de la mujer.

El Partido Demócrata se compromete a perseguir las leyes pro-vida

El ideario demócrata para los próximos cuatro años aprobado esta semana muestra elcompromiso incondicional del partido con Planned Parenthood y la voluntad de revocar las restricciones al aborto en los estados que aún intentan proteger la vida. Un presidente demócrata, por tanto, perseguirá el fin de las medidas pro-vida que limiten el acceso al aborto y que perjudiquen a un negocio cada vez más lucrativo.

Además de un derecho constitucional, la programa electoral demócrata describe el “aborto seguro y legal” como “núcleo de la salud y el bienestar de las mujeres, los hombres, y jóvenes”.

Los demócratas proponen, asimismo, derogar la Enmienda Hyde que prohíbe la financiación del aborto salvo en los casos de violación o incesto y la Enmienda Helms, que prohíbe que con el dinero de los contribuyentes estadounidenses se financie el aborto en otros países como parte de los fondos de ayuda externa.

La estrecha relación de Clinton con el negocio del aborto

Al inicio de la campaña electoral, Planned Parenthood anunció su apoyo a Clinton. En aquel momento, Richards presentó a la demócrata como “la futura presidenta de Estados Unidos” y aseguró que Clinton representa “todo por lo que Planned Parenthood ha creído y luchado en los últimos cien años”.

La presidenta de la multinacional abortista, que se ha enfrentado en los últimos meses a la polémica por la publicación de diez vídeos que denunciaban el tráfico de órganos en sus centros, defendió que “en estas elecciones necesitamos un amigo, un luchador”. 

Para respaldar a este “amigo” del negocio del aborto, Planned Parenthood ha financiado con hasta 20 millones de dólares la campaña de Clinton, según información del diario The New York Times. Por su parte, Clinton agradeció durante un mitin el apoyo recibido con la siguiente promesa: “Siempre defenderé a Planned Parenthood y lo diré con firmeza y con orgullo. Como presidenta, yo siempre os cubriré las espaldas”.

No hay comentarios: