domingo, 5 de febrero de 2017

Buttiglione: “Profundizando sobre Wojtyla se comprende «Amoris laetitia»”

por Rocco Buttiglione
Vatican Insider publica en exclusiva un  ensayo filosófico sobre los enfoques antropológico de Juan Pablo II y pastoral de Francisco.

«Se equivocan los que oponen la exhortación post-sinodal a “Veritatis splendor”.
Nos hemos detenido a reflexionar sobre la filosofía de Wojtyla porque pensamos que nos ayuda a comprender el magisterio de San Juan Pablo II más profundamente y a evitar interpretaciones unilaterales. Es conocida la batalla de San Juan Pablo II en contra de la ética de la situación y, más en general, en contra de la nueva teología moral. ¿Debemos concluir que fue simplemente un defensor del objetivismo en la ética y por lo tanto debería ser identificado con una postura tradicionalista? No. A la luz de lo que hemos dicho hasta ahora, queda claro que él propuso una revolución en la teología moral que habría debido superar e incluir en sí la ética de la situación. Esta revolución no fue comprendida y fue desechada por muchos teólogos moralistas que hablaban en nombre del “cambio antropológico en la teología moral”. Ellos se opusieron a la enseñanza del Papa. La propuesta de San Juan Pablo II fue substancialmente desechada o, por lo menos, quedó sin ser comprendida por muchos “tradicionalistas” que vieron en ella solamente la confirmación de las propias posiciones sobre la objetividad de la ética pero callaron su aspecto innovador. Justamente por esto el Magisterio de San Juan Pablo II contiene todavía muchas potencialidades inexpresadas. A mí me parece que Papa Francisco, con la Exhortación Apostólica post-sinodal «Amoris laetitia» se sitúa exactamente en la línea de estas potencialidades inexpresadas […] 

Ahora tal vez comprendamos mejor el enfoque de Papa Francisco y el error de algunos de sus críticos. Los críticos presuponen un sujeto cristiano bien formado, en el cual las pasiones están sujetas completamente a la razón, que vive en una sociedad que facilita o por lo menos no obstaculiza la percepción del correcto orden de los valores y de los bienes morales. El Papa ve una humanidad doliente, compuesta en gran parte de vidas dañadas, a la que, sin embargo, hay que comunicar la alegre noticia de que Dios los ama y los llama a la comunión con Él y con todos los hombres. A veces estos hombres no son cristianos y hay que hacer cuentas con sus culturas, con el conjunto de valores que son propios de ellas […] 

Muchos de los críticos de «Amoris laetitia» la contraponen a «Veritatis splendor». Lo mismo hacen algunos de sus presuntos defensores que la consideran como una especie de venganza de la teología de la situación frente a San Juan Pablo II. Se equivocan los unos y los otros. El error nace justamente al no considerar que Papa Francisco se sitúa en el terreno no de la justificación del acto, sino de las circunstancias atenuantes subjetivas que disminuyen la responsabilidad del agente. Este es el equilibrio de la ética católica y distingue la ética realista de San Juan Pablo II de la ética objetivista de algunos adversarios de Papa Francisco […] 

Claro, no ha cambiado nada desde el punto de vista de la teología del matrimonio. El Papa no dice, al contrario de lo que pretenden los más alocados de sus críticos (y algunos falsos defensores): ahora los divorciados que se han vuelto a casar son aceptados a la comunión. Dice, acaso, que ahora son admitidos a la confesión. Que vayan con el confesor, le digan sus razones, si las tienen, y el confesor, junto con el penitente, evaluará. Ayer, los divorciados que se habían vuelto a casar eran pecadores de tipo particular, casi excomulgados (no excomulgados pero tampoco admitidos a la comunión a menos que no se comprometieran a vivir como «hermanos y hermanas»). Ahora se han vuelto pecados ordinarios […] 



Vatican Insider. Pubblicato il 03/02/2017

Ultima modifica il 03/02/2017 alle ore 17:26

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