viernes, 26 de enero de 2018

Corrección fraterna vs Corrección política

por Eduardo Gómez 
La corrección fraterna parte de "el hombre propone y Dios dispone", no busca la coacción sino la conversión del espíritu.
 
Por el contrario, la corrección política parte de un acantonamiento ideológico de disvalores impuestos en los que no se puede creer de manera voluntaria.
        
Mientras hoy está de moda la corrección política, la corrección fraterna deambula en el anonimato, huyendo de sus perseguidores. Los correctísimos se sienten moralmente habilitados para recriminar los valores que chocan de frente con lo que se impone por aplastamiento democratista. La corrección fraterna es una advertencia que el cristiano dirige a su prójimo para ayudarle en el camino de la santidad y permite al que yerra enfrentarse a sus miserias. En cambio la corrección política es la comunión forzosa con la línea política imperante y todo el vademécum sociocultural incorporado, de modo que no se aceptan notas discordantes. Corrección política y corrección fraterna son, respectivamente, como Caín y Abel: ambas tienen un aspecto similar, pero con muy distinto interior.

La corrección fraterna parte de “el hombre propone y Dios dispone”, no busca la coacción sino la conversión del espíritu. De este modo genera valor para la sociedad en forma de concordia. Por el contrario, la corrección política parte de un acantonamiento ideológico de disvalores impuestos en los que no se puede creer de manera voluntaria.

Otro aspecto a analizar es que la corrección fraterna ofrece un mensaje y código francos, en cambio la corrección política no permite utilizar determinadas palabras o expresiones y se sustituyen por otras cuyo significado dista de la situación descrita. ¿Tiene credibilidad un mensaje que emplea como vehículo un lenguaje falsario?

La corrección política obliga a recorrer un determinado itinerario, caramelizando con un lenguaje falsario sus manzanas envenenadas, con penas lapidarias  para los refractarios o despistados. Todo consiste en seguir por imperativo moral los dictámenes del sistema y hacerlo bajo sus códigos, una corrección impuesta que se extiende como levadura hacia todos los rincones del reino. El lema de la fraterna es: “Si tu hermano peca contra ti, ve y corrígele a solas tú con él” (palabras textuales de Nuestro Señor Jesucristo); el de su antagónica es: “Si tu vecino no peca contigo, recrimínaselo en público hasta que la hostilidad colectiva le haga cambiar de opinión”.

Antes de las últimas elecciones a la presidencia de Estados Unidos, fue la infausta candidata demócrata, Hillary Clinton, quien afirmó que los códigos culturales enraizados y las creencias religiosas tenían que ser redefinidas a través del Estado incluso, si fuera necesario, por medios coactivos. Prueba más que suficiente de que no se puede contradecir la corrección política. Pero la corrección fraterna es su bestia negra en tanto en cuanto produce un complejo de inferioridad espiritual ajeno (que se puede verificar en las manifestaciones de los ‘correctísimos’ en contra de determinadas confesiones religiosas), el mismo que produce a los impostores encontrarse frente a frente con los genuinos que ignoran sus remedos.

Así que será mejor que no se enteren los correctos de lo que hacen sus hermanos los fraternos: podrían sentirse más profanos de la cuenta y, en su infinita corrección, condenarles a vivir confinados en el exilio, con tal de no dejar en evidencia lo que en otros tiempos se llamó levadura de los fariseos.

ReL  25 enero 2018

1 comentario:

Anónimo dijo...




Buenos Aires
01 de Febrero del año 2018 - 5761


PIDE ACLARACIONES SOBRE LA SUPUESTA PROHIBICIÓN LEGAL DE INDULTAR, carta del Cnel. Jorge Toccalino y contestación

1/2/2017

Sr Dr. D. Cosme Beccar Varela

Nro. 1538. "Interpelación..."

De mi mayor consideración:

Tengo el agrado de dirigirme a Ud. dado que me ha interesado su proyecto de decreto sobre el indulto y en el marco de la Interpelación por perjurio que Ud. realiza sobre el Presidente Mauricio Macri.

Al respecto me surge una duda, por ignorancia del tema, sobre la ley 27156 que impondría una prohibición de indultar. Sobre ello veo una solapada intención de modificar el mandato constitucional inscripto en el art 99 inc 5 y ello es mi desconocimiento que solicito tenga a bien aclararme.

Agradezco su tenaz lucha por los presos políticos que de alguna forma intervinieron en la guerra contra la subversión y que trato desde mis posibilidades de emular.

Lo saludo muy atentamente

Cnl. Jorge Toccalino

CONTESTACIÓN

1/2/2018

Estimado Coronel:

Gracias por su carta de esta misma fecha. Su pregunta está respondida en el propio texto de la "Interpelación" cuando dice: "La ley 27.156, publicada en el Boletín Oficial con fecha 24 de julio del 2015, tuvo origen en la Cámara baja y fue aprobada por unanimidad de los 52 senadores presentes en el recinto, en una demostración de obsecuencia infame de los supuestos opositores del régimen kirchnerista en las vísperas de su fin, supuestamente prohibe dictar indultos en casos considerados de "lesa humanidad". Como las acusaciones pergeñadas por los sicarios de la izquierda contra los secuestrados políticos así califican los supuestos delitos por los cuales los persiguieron, hay ignorantes que pretenden que esa ley le impide a Ud. dictar el indulto que le exijo. Sin embargo, hasta un estudiante de primer año de Derecho sabe que una ley no puede derogar la Constitución y el poder que Ud. tiene de indultar no puede ser negado ni restringido por el Congreso. Esa ley 27.156 es nula de nulidad absoluta."

Es decir, es una noción elemental del Derecho que una ley no puede derogar ni restringir una facultad que tiene el Presidente por aplicación directa del art. 99 inc. 5to. de la Constitución. Por lo tanto, Macri debe ignorar esa ley nula de nulidad absoluta como inexistente, dictar el decreto de indulto y ordenar a los abogados del Estado que defiendan su validez, en caso de ser atacado por algún disidente.

Entretanto el decreto deberá ser aplicado y los secuestrados políticos quedarán libres, ya que ningún funcionario del Servicio Peninteciario puede desobedecer una orden presidencial alegando que es "ilegal". Este es otro principio constitucional,inserto en el art. 99 inciso 1ro.: el Jefe de la Administración es el Presidente y ningún funcionario de aquella puede arrogarse la facultad de ignorar sus decretos alegando que son ilegales.

También en el texto de la Interpelación preveo el caso de que el asunto llegara a la Corte Suprema, caso en el cual deberá recusarse a todos sus jueces actuales por parcialidad notoria, en especial a Lorenzetti quien declaró varias veces que la persecución contra los militares es una "politica de Estado", reconociendo así que prevaricó cuando convalidó los actos ilícitos del kirchnerismo.

Le aclaro que la Inteprelación es para exigir el indulto y la acusación de perjurio es otro tema del documento.

Le saluda atte.

Cosme Beccar Varela
http://www.labotellaalmar.com/vercorreo_lector.php?id=5761