jueves, 8 de febrero de 2018

Ratzinger profetizó la "letanía" de la Iglesia del Nuevo Paradigma hace 30 años

por Juanjo Romero
"esta oposición a la Fe «sus conceptos clave se presentan en los términos ‘conciencia’ y ‘libertad’»

Las «letanías» de la Iglesia del Nuevo Paradigma están recogidas y analizadas ya hace treinta años en un discurso profético del Cardenal Ratzinger, entonces Prefecto de Doctrina de la Fe, a los presidentes de las Comisiones Doctrinales Europeas en Laxenburg en 1989: Difficulties confronting the faith in Europe today.

Yo lo desconocía, llegué a él a través de una referencia de Edward Pentin. De haber existido internet entonces habría sido un «bombazo». Si intentamos retroceder mentalmente a las condiciones sociales, políticas y religiosas de esos años, se aprecia mucho mejor la capacidad de predicción y análisis del Cardenal, parece «un mensaje en una botella» destinado a abrirse hoy. Es tan tremendo que Ratzinger tiene que terminar con una excusa «todo lo dicho aquí puede parecer a muchos demasiado negativo…».

Ratzinger analiza una «letanía de objeciones a la práctica y la enseñanza de la Iglesia, y hoy en día su permanente recitación ha llegado a ser como el cumplimiento de un deber para los católicos de ideas progresistas»:

    «el rechazo de la enseñanza de la Iglesia sobre la contraconcepción, lo cual significa situar en el mismo nivel moral todo tipo de medios para impedir la concepción, sobre cuya aplicación sólo la «conciencia» individual puede decidir;»
    «el rechazo de toda forma de «discriminación» contra la homosexualidad y la consiguiente afirmación de una equivalencia moral para todas las formas de actividad sexual en la medida en que estén motivadas por «el amor» o al menos no perjudiquen a nadie;»
    «el acceso para los divorciados vueltos a casar a los sacramentos de la Iglesia» y
    «la ordenación sacerdotal de las mujeres.»

Ante lo que advierte que es

    «una oposición verdaderamente fundamental a la visión que la Fe tiene del hombre, oposición que no admite posibilidad alguna de concesión, situando en cambio firmemente ante nosotros la alternativa entre creer y no creer»

Sitúa que en esta oposición a la Fe «sus conceptos clave se presentan en los términos ‘conciencia’ y ‘libertad’» y que la «manera de formular las preguntas ya constituye una manipulación que sitúa a la fe proclamada por el Magisterio en una posición sin salida».

Termina analizando las tres grandes áreas «que en los últimos siglos han sido testigos de cierto tipo de reducción, una reducción que ha estado preparando gradualmente el camino para otro ‘paradigma’»:

    En primer lugar, debemos señalar la casi total desaparición de la doctrina de la creación en la teología.
    El debilitamiento de la doctrina sobre la creación incluye el debilitamiento de la metafísica, la reclusión del hombre en lo empírico, como hemos señalado.
    Deseo por fin referirme brevemente a un tercer terreno de la reflexión teológica amenazado por una reducción completa de los contenidos de la fe, que es la escatología.

Un discurso ¡¡wow!! (o cualquier otra interjección malsonante). Después de varios infructuosos intentos de comentarlo sin un gran destrozo a la línea argumental, creo que lo mejor es traducirlo íntegro al español (he puesto yo las negritas y el estilo para facilitar la lectura).

Y para los apresurados que no puedan llegar al final, el último párrafo es importante:

    Únicamente aprendiendo a comprender ese rasgo fundamental de la existencia moderna que se niega a aceptar la fe antes de examinar todos sus contenidos, podremos recobrar la iniciativa en vez de simplemente responder a las interrogantes planteadas. Sólo entonces podremos revelar la fe como la alternativa que el mundo espera después del fracaso de los experimentos del liberalismo y el marxismo. Éste es el desafío de hoy para la cristiandad y aquí reside nuestra gran responsabilidad como cristianos en el momento actual.

Después de leer el discurso se me hace más difícil aún de entender la postura de los que sostienen que «aquí no pasa nada» (¡¡si ya pasaba en 1989!!) o, peor aún, de los que han reducido la teología a buscar el modo de acomodar los actuales desvaríos a la Escritura, Tradición y Magisterio de la Iglesia, los que oyes decir que hay plena «continuidad con Juan Pablo II y Benedicto XVI».

(continúa mañana con la exposición completa de Ratzinger)

InfoCatólica. Blog De lapsis (8/2/18)

No hay comentarios: