domingo, 4 de febrero de 2018

San Juan Pablo II: «Lo que la Iglesia enseña sobre anticoncepción no es una materia sobre la que los teólogos puedan discutir libremente»


Con motivo de los recientes ataques a la encíclica Humanae Vitae y doctrina católica sobre la anticoncepción, Life Site News ha publicado un discurso de San Juan Pablo II en 1987, en el que advirtió que dicha doctrina no puede ser puesta en cuestión por los teólogos.

(Life Site News/InfoCatólica) «Lo que la Iglesia enseña sobre anticoncepción no es una materia sobre la que los teólogos puedan discutir libremente», dijo el Papa Juan Pablo II en 1987. «Enseñar lo contrario es equivalente a inducir a error a la conciencia moral de los esposos».

Estas son las palabras del Papa Juan Pablo II, en un discurso dirigido a una reunión de estudio sobre la procreación responsable, traducido al inglés por primera vez por LifeSiteNews y al español por InfoCatólica.

En el mensaje, el Santo Padre también alertó contra «muchos» que piensan que «la enseñanza cristiana, aunque verdadera, es sin embargo irrealizable, al menos en algunas circunstancias». Dijo que la Tradición de la Iglesia ha enseñado siempre que Dios no manda imposibles y que Él le da al hombre la gracia necesaria para cumplir sus mandamientos.

Juan Pablo II dijo además que la «más grave» dificultad que hallamos en la formación de matrimonios para que vivan durante toda su vida la plenitud del amor esponsal radica en las «voces» de dentro de la Iglesia «que cuestionan la verdad de la enseñanza de la Iglesia». Dicha enseñanza, dijo, fue expuesta con gran contundencia por el Vaticano II, en la encíclica Humanae Vitae y en la exhortación apostólica Familiaris Consortio.

El texto redescubierto -publicado entero más abajo-, sale a la luz al mismo tiempo que un miembro de la Pontificia Academia para la Vida, nombrado por el Vaticano, ha afirmado, basándose en la exhortación apostólica Amoris Laetitia, que hay circunstancias que no sólo permiten sino que incluso «requieren» que los matrimonios usen métodos anticonceptivos artificiales.

Cuando «los métodos naturales son imposibles o inviables, se necesitan otras formas de responsabilidad», argumentó el teólogo moral italiano P. Maurizio Chiodi durante una conferencia que tuvo lugar el 14 de diciembre pasado en la Universidad Pontificia Gregoriana en Roma.

En tales circunstancias, dijo, «un método artificial para la regulación de los nacimientos podría ser reconocido como un acto de responsabilidad que se lleva a cabo, no para rechazar radicalmente el regalo de un niño, sino porque en esas situaciones la responsabilidad llama a la pareja y la familia a otras formas de bienvenida y hospitalidad».

Como LifeSiteNews informó el 8 de enero, la intervención del padre Chiodi titulada «Releyendo Humanae Vitae (1968) a la luz de Amoris Laetitia (2016)», fue parte de una serie de conferencias organizadas por el departamento de Teología Moral de la Universidad Gregoriana, dirigido por el jesuita argentino padre Humberto Yañez.

El padre Yañez es conocido por ser cercano al Papa Francisco. En mayo de 2015, participó en un «sínodo secreto» en la Gregoriana, durante el cual un grupo de teólogos buscó la forma de influir en el sínodo de la familia para que se aceptase las uniones de parejas del mismo sexo y para prescindir del término «intrínsecamente malo».

La charla del padre Chiodi apareció en un lugar destacado en el diario oficial de los obispos italianos, Avvenire. El texto estaba precedido por un comentario titulado «Del Papa Montini a Francisco, desarrollo en la fidelidad». La charla del padre Chiodi había sido redactada, sin embargo, eliminando la primera sección dedicada a su refutación de las posiciones expresadas por miembros destacados del Instituto Juan Pablo II en todo el mundo, en un artículo publicado en First Things durante el Sínodo de la Familia de 2015.

Tampoco aparecía referencia alguna a la encíclica Veritatis Splendor (1993), del Papa Juan Pablo II, sobre los fundamentos de la Teología Moral de la Iglesia. En esta conferencia pública, el padre Chiodi atribuyó la creciente importancia de la Humanae Vitae a lo largo de los años, a su inserción en la Familiaris Consortio, nn. 29-34 , pero especialmente, dijo, «al hecho de que Veritatis Splendor n. 80 incluye la anticoncepción entre los actos 'intrínsecamente malos'». Justificó en parte su teoría de permitir la anticoncepción artificial en algunos casos con el hecho de que el Papa Francisco no hace «referencia explícita» a la anticoncepción como «intrínsecamente mala» en Amoris Laetitia, añadiendo que «hubiera sido muy fácil hacerlo así dado que se hace en la Veritatis Splendor».

El padre Chiodi no es la única voz nueva en la Academia Pontificia para la Vida que expresa públicamente su disconformidad con la Humanae Vitae y la enseñanza moral de la Iglesia. El National Catholic Register informó el lunes que otro miembro nuevo, el teólogo moral alemán Gerhard Höver, propuso en una reflexión sobre Amoris Laetitia publicada en la web de la Academia, que el término «intrínsecamente malo» es demasiado restrictivo, ya que no puede responder correctamente a la complejidad de diferentes situaciones«

El jesuita padre Alain Thomasset, también nuevo miembro de la Academia desde el año pasado, ha dicho que no cree en la existencia de dicho término.

En su discurso de 1987, traducido en LifeSiteNews por primera vez al inglés, el Papa Juan Pablo II dijo que «asegurar que los esposos vivan su vocación santamente» está entre las preocupaciones pastorales «más urgentes e importantes» de la Iglesia. Por lo tanto, exhortó a todos aquellos que estaban implicados en la formación de los matrimonios acerca de la procreación responsable a «animar a los esposos a seguir los principios morales inherentes a la ley natural y a una sana conciencia cristiana. Enseñarles a buscar y a amar la voluntad de Dios. Animarles a respetar y cumplir la sublime vocación del amor esponsal y del don de la vida».

Para que las enseñanzas del Papa Juan Pablo II no sean ahogadas por las «voces» presentes en la Iglesia hoy, aquí ofrecemos a nuestros lectores una traducción de su breve discurso en 1987.
Discurso de Juan Pablo II a los participantes en la reunión de estudio sobre la procreación responsable

    San Juan Pablo II defiende proféticamente la Humanae Vitae
en un discurso que nunca se había traducido antes

   Queridos hermanos y hermanas,

    Os saludo cordialmente y os agradezco vuestra presencia, y estoy muy complacido con el «Centro de estudios e investigación para la regulación natural de la fertilidad» de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, por haber promovido una reunión de estudio sobre materias relacionadas con la procreación responsable.

    Vuestro compromiso se inscribe dentro de la misión de la Iglesia y participa de ella en razón a una preocupación pastoral que está entre las más urgentes e importantes. Se trata de asegurar que los esposos vivan su matrimonio santamente. Les ofrecéis ayuda en su camino hacia la santidad, mediante la completa realización de su vocación conyugal.

    Es bien sabido que a menudo, como también se puso al descubierto en el Concilio Vaticano II, una de las principales angustias a la que los esposos hacen frente, la constituye la dificultad de conocer el valor ético de la procreación responsable en su vida conyugal. El mismo Concilio fundamenta una solución legítima a este problema en la certeza de que no puede haber contradicción entre la ley divina concerniente a la transmisión de la vida humana y el verdadero amor conyugal (cf. Gaudium et Spes, 2). 
Hablar de «conflicto de valores o bienes» y de la necesidad de «equilibrarlos», eligiendo unos y rechazando otros, no es moralmente correcto y sólo genera confusión en la conciencia de los esposos. La gracia de Cristo proporciona a los esposos la capacidad real para llevar a término la completa verdad de su amor conyugal. Queréis dar testimonio concreto de esta posibilidad y así prestar una ayuda inestimable a los matrimonios: vivir plenamente su comunión conyugal. A pesar de las dificultades que podáis encontrar, es necesario continuar con vuestra generosa dedicación.

    Los problemas que encontráis son de diferente naturaleza. El primero, y en cierto sentido el más serio, es que se han oído y se oyen voces en la comunidad cristiana que cuestionan la verdad de la enseñanza de la Iglesia. Esta enseñanza fue expuesta con gran énfasis por el Vaticano II, en la encíclica Humanae Vitae, en la exhortación apostólica Familiaris Consortio y en la reciente instrucción Donum Vitae. Con respecto a esto surge una grave responsabilidad: aquellos que se colocan en abierto contraste con la ley de Dios, auténticamente enseñada por la Iglesia, llevan a los esposos por el camino equivocado. Lo que la Iglesia enseña acerca de la anticoncepción no es una materia que los teólogos puedan discutir libremente. Enseñar lo contrario es equivalente a inducir a error la conciencia moral de los esposos.

    La segunda dificultad la constituye el hecho de que muchos piensan que la enseñanza cristiana, aunque verdadera, no es viable, al menos en determinadas circunstancias. Como la Tradición de la Iglesia ha enseñado siempre, Dios no nos manda nada que sea imposible, sino que cada mandamiento también lleva aparejada la gracia que ayuda a la libertad humana a cumplirlo. La oración constante, el recurso frecuente a los sacramentos y el ejercicio de la castidad conyugal son necesarios. Vuestro compromiso, por lo tanto, no se debe limitar a enseñar solo un método para controlar la fertilidad humana. Esta información debe insertarse en el contexto de un plan educativo completo, que se dirija a la persona de los esposos, considerada en su integridad. Sin este contexto antropológico lo que proponéis podría ser malinterpretado. Estáis claramente convencidos de esto, porque siempre habéis puesto como fundamento para vuestros cursos una correcta reflexión antropológica y ética.

    Hoy más que nunca, el hombre está de nuevo empezando a sentir la necesidad de la verdad y la recta razón en su experiencia diaria. Estad siempre preparados para decir sin ambages, la verdad sobre lo bueno y lo malo con respecto al hombre y a la familia.

    Con estos sentimientos deseo animaros a este servicio de apostolado singular que buscáis realizar en diócesis y en centros de formación familiar. Educando en la procreación responsable, sepan cómo animar a los esposos a seguir los principios morales inherentes a la ley natural y a una sana conciencia cristiana. Enseñadles a buscar y amar la voluntad de Dios. Animadles a respetar y completar la sublime vocación al amor esponsal y al don de la vida.

    Os bendigo a todos cordialmente y a vuestros seres queridos y a las iniciativas de vuestro apostolado.
Viernes, 5 de Junio, 1987
Traducido para InfoCatólica por Ana María Rodríguez

InfoCatólica  2/02/18 8:37 PM

8 comentarios:

Anónimo dijo...

NATURALISTAS DE MIERDA----

CUANDO OLVIDARON DAR SANA DOCTRINA, O PEOR LA MEZCLARON CON DETRITUS MODERNISTAS, TIENEN QUE VIVIR PONIENDO PARCHES NATURALISTAS HUMANISTAS POR TODOS LADOS.

¿Y LA VIDA DE PIEDAD QUE DON PUTO wochtila? DE ESO TE OLVIDASTE POR PROMOVER LA APOCATÁSTASIS
HEREJE DE MIERDA-
HEREJE wochtila Y CIA REVENTARON LA IGLESIA.

Anónimo dijo...

DE SANTO NADA ESTE PUTO HEREJE TRAIDOR.

Anónimo dijo...

américa el continente de la esperanzaaaaaaaaaaaa ou yeahhh
sexodrogay rocanrolllllll
viejo puto demierdas arruinaste todos los continentes con tu naturalismo MASÓN


https://youtu.be/NUkXm-f2DIM

https://youtu.be/I-KUKpdnY7w

Anónimo dijo...

SANTRUCHO ASQUEROSO TE CABE LA INSTRUCCIÓN PERMANENTE DE ALTA VENDITA
QUE CAMINEN BAJO NUESTRO ESTANDARTE PENSANDO QUE LO HACEN BAJO LAS LLAVES DE PEDRO
VIEJOPTO DE MIERDAS TRAIDOR INMUNDO DIOS QUIERA QUE PRONTO DE BAJEN DE LOS ALTARES DE UN HONDZO LOS MISMOS IDÓLATRAS QUE TE ADORAN.

Anónimo dijo...

https://youtu.be/8accPRBVOdM
LOS HERMANITOS SEPARADOS DEL JUAMPUDO SEGUNDO
AMERICA EL CONTINENTE DE LA ESPERANZA jajajaja viejo CÍNICO ESTOS SON TUS FRUTOS DE APOSTASÍA AMERICANA

Anónimo dijo...

Ya todos están a ver donde estoy yendo: No sólo la Consagración general del
“mundo” hecha por el Papa Juan Pablo II, en 1984, no identificó a Rusia como siendo el
objeto de la Consagración en vista, pero también no consiguió expulsar los demonios de
ese país y hacer reparación y expiación por sus muchos pecados – reparación que
Nuestra Señora había dicho ser necesario para una Consagración válida.
Y, como sabemos, no sólo Rusia tiene que ser consagrada por su nombre, sino
que también todos los Obispos católicos del mundo tienen que unirse a esa
Consagración. ¿Por qué habría pedido Nuestra Señora este requisito adicional?
Falso ecumenismo
La respuesta puede sorprender Ustedes. Nuestra Señora exigió eso, para
combatir el falso ecumenismo de la Iglesia conciliar, que está también en el centro del
resto del Mensaje de Fátima. La palabra “ecumenismo” viene del griego oiko-menos,
que significa literalmente “aquello que pertenece a la casa”. Ahora la “casa” que San
Pablo llama “hogar de la Fe” (Gal. 6:10), es, evidentemente, la Iglesia Católica
Apostólica Romana. En todos los concilios ecuménicos que había hasta el Concilio
Vaticano II, sólo los Obispos católicos del mundo – aquellos que pertenecen “a la casa”
– participaron en las sesiones. Es precisamente esto lo que significa “ecumenismo” –
una expresión de verdadera unidad católica entre el Papa y sus Obispos – y es por eso
que estos concilios son llamados “ecuménicos”.
Sin embargo, en el Concilio Vaticano II, como parte del Pacto de Metz (también
conocido como Acuerdo Vaticano-Moscú), el Papa Juan XXIII, después de haber
enterrado el Tercer Secreto de Fátima, invitó dos “ministros” ortodoxos rusos (es decir,
dos herejes y cismáticos formales) a asistir al Concilio. Tal acto sin precedentes y
escandaloso también requiere reparación y expiación, que se realizará cuando los
Obispos católicos del mundo, excluyendo los ministros “cristianos” herejes y cismáticos
(que no serán invitados a participar, al contrario de lo que sucede en las asambleas en
Asís), consagren a Rusia al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora. Tal Consagración
colegial demostrará al mundo que el Papa es el Vicario de Cristo en la Tierra y que los
http://www.fatima.org/span/crusader/cr102/cr102pg22.pdf
3
herejes y cismáticos (que incluyen los ortodoxos rusos) tienen que volver a la
Verdadera Iglesia y someterse a la autoridad del Papa. Ese acto confirmará también el
dogma del papado (atacado por los “errores de Rusia”) que emitió el Papa Bonifacio
VIII, al decir: “Ahora bien, someterse al Romano Pontífice, lo declaramos, lo decimos,
definimos y pronunciamos como de toda necesidad de salvación para toda humana
criatura”.3
La Consagración tiene un
propósito salvifico
Esto también significa que la Consagración tiene un proposito salvífico. Al final,
así como el efecto temporal de la Consagración de Rusia será un período de paz en la
tierra, el efecto espiritual será la conversión de Rusia a la Fe católica. La conversión de
Rusia a la Fe católica no es sólo un asunto de senso común; es también algo confirmado
por el Padre Joaquín Alonso, que fue tal vez el mayor experto del Mensaje de Fátima, y
que afirmó que Lucía había sustentado siempre que la conversión de Rusia se refiere
“pura y llanamente a la conversión total e integral de un retorno a la única y verdadera
Iglesia, la católico-romana”.4 Tristemente, la Iglesia moderna pervertió el Mensaje de
Fátima con una falsa Consagración (del “mundo” versus de “Rusia”), con un falso
ecumenismo (reunindo herejes versus católicos), y con un falso plan de paz (rezando
con paganos en Asís versus invocando la Madre de Dios en la Congración de Rusia).
No es de extrañar que la Iglesia y el mundo estén en el precipício del juicio divino.
http://www.fatima.org/span/crusader/cr102/cr102pg22.pdf

Anónimo dijo...

http://www.fatima.org/span/crusader/cr87/cr87pg58.asp

¿Por qué el éxodo en masa
hacia el Protestantismo?
por John Vennari
Cuando el Papa Benedicto XVI vino a Brasil este mes de mayo pasado (de 2007), hubo titulares alrededor del mundo de que uno de los problemas más críticos a los que él quería referirse en Sud América era el éxodo en masa de los Católicos hacia las varias formas del Protestantismo.

En ese momento, los periódicos informaron:

1) Que los ministros protestantes superan en número a los sacerdotes católicos en relación de 2 a 1;

2) la Iglesia había esperado una concurrencia de 300.000 a 400.000 personas para la Misa al aire libre del Papa Benedicto en el Santuario de Aparecida, pero solo se hicieron presentes unas 150.000;

3) para el mismo tiempo, los Protestantes organizaron su anual "Marcha por Jesús", a la cual asistieron 1.500.000 personas.

Yo creo que fue el Cardenal Hume, de la Sagrada Congregación para el Clero, quien dijo que en Sud América, hubo una hemorragia de Católicos hacia el Protestantismo.

Lo que quiero hacer esta mañana, es tratar las que creo son algunas de las razones por las que está ocurriendo este éxodo, y también, quiero dar algunas recomendaciones en cuanto a lo que puede hacerse a este respecto.

En cuanto a las razones: Daré tres razones, pero no necesariamente en orden cronológico.

La primera razón:
Debemos reconocer que Sud América ha sido el blanco del Protestantismo desde fin de los 1950's. El Padre John Harden, un teólogo Jesuita Norteamericano, dijo que él había asistido a una reunión del Consejo Mundial de Iglesias alrededor de 1957, en algún tipo de cargo oficial para el Vaticano. En esa reunión, el liderazgo del Consejo Mundial de Iglesias exhortó a los misioneros protestantes a dirigirse a Sud América con una agresiva campaña de proselitismo para ganar conversos. El CMI estaba bien al tanto que Sud América era abrumadoramente católica, y el objetivo del CMI era quebrar la fortaleza de la Iglesia Católica en América Latina.

La segunda razón:
El Sr. Nelson Rockefeller, el multimillonario globalista y humanista, emitió un informe entre 1969/1970. El informe de Rockefeller pretende que en América Latina, la Iglesia Católica NO ES aliada de los Estados Unidos — y que, por lo tanto "nosotros" deberíamos promover las varias sectas evangélicas no — católicas en América Latina.
Y créanme, Rockefeller fue capaz de proveer una masiva cantidad de fondos para propagar el Protestantismo en América Latina.

Anónimo dijo...

La verdad sobre el luteranismo …
y ¡por qué NINGÚN católico
nunca debería celebrar a Lutero!
http://www.fatima.org/span/news/newsviews/2017/newsviews0119.asp