miércoles, 2 de mayo de 2018

No me queda más remedio que decir algo de lo del P. Aberasturi

por Jorge González Guadalix.
Me es obligado. En su día mostré mi perplejidad por el año sabático de D. Custodio Ballester. Posteriormente me sentí en la necesidad de solidarizarme con D. Santiago Martín tras aquella nota del todo sorprendente.
 
Hace unos días nos ha ¿sorprendido? D. José Luis Aberasturi anunciando el cierre de su blog con el expresivo título ¡Ya me callo! Nada que decir si la decisión de cerrar el blog fura simplemente una decisión personal. Pero todos sabemos que no ha sido así. Alguien de por encima ha dado la orden y D. José Luis ha obedecido, lo que le honra.

Dicho esto, uno no deja de asombrarse. Llevamos años en los que se nos está vendiendo por activa, pasiva, perifrástica y hasta peripatética la idea de una Iglesia que ha superado ¡por fin! el oscurantismo y los miedos para ser hoy la Iglesia de la libertad, el pluralismo, la acogida, la tolerancia y el exquisito respeto por todas las opiniones. Por fin, parece, todos podemos hablar y manifestarnos con total libertad sin miedo a nada y nadie. Ha llegado la ansiada libertad.

La ansiada libertad no da la impresión de que sea igual para todos. Es plena para toda disidencia. Es limitada, imposible, para la ortodoxia y la posición crítica ante la realidad de la Iglesia hoy.

Los Castillo, Masiá, Arregui, Forcano… bendecidos, animados y alentados. Los Franciscanos y Franciscanas de la Inmaculada, la Fraternidad de los Santos Apóstoles, gente como D. Custodio, el P. Santiago Martín o el P. Aberasturi, en silencio y sospecha. Algo no cuadra.

D. José Luis Aberasturi se ha mostrado como un sacerdote celoso de la causa de Dios y de la Iglesia: “el celo de tu casa me devora”, y no ha dudado en defender con claridad la sana doctrina y la tradición de la Iglesia. En lo tocante a ortodoxia, ni una mala tilde se le puede reprochar.

Es, eso sí, quizá, impulsivo, digamos que a veces le han podido fallar las formas. Puede ser. Encontrar un sacerdote de plena ortodoxia en el fondo, de celo pastoral incuestionable y que además sea de formas perfectas para todos, no es cosa del todo sencilla. Puestos a fallar en algo, mejor que sean las formas alguna vez.

Los más discrepantes teólogos, discrepantes por no decir abiertamente heterodoxos, ofrecen una amabilísima cara hoy, que no en tiempos de anteriores papados, amén de una llamada a la comunión, la afabilidad y todos hermanos muy poco creíble. Es decir, cuidan las formas, pero con un fondo del todo inaceptable. El mundo al revés. Se tolera o incluso se alienta cualquier disidencia mientras en la forma seamos correctos y palmeros de la nueva situación. Pero di, o deja entrever cualquier posición crítica en esta hora de la Iglesia y ya sabes lo que toca.

Vuelvo a afirmar lo que escribí hace tiempo con motivo del año sabático de D. Custodio. Que las energías las quiero yo en Despeñaperros, y que callar al P. Aberasturi es sencillito porque basta exigir obediencia. Mientras, las esteladas y los lazos en Cataluña. La Caram despotricando en fondo y forma. Páginas web del todo heterodoxas financiadas por la Iglesia y apoyadas por quienes deberían ser los custodios de la fe.

Es lo que hay. D. José Luis, un abrazo aunque no tenemos el gusto de conocernos personalmente. Que Dios te bendiga.

InfoCatólica. Blog  de profesión cura. 2 de mayo de 2018

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